Te pensaba
pero no te veía,
te imaginaba
pero no sabía
como serías,
ahora ya lo sé.
Te miro,te siento
y algo pienso
muy raro y es,
que me parece
que sé como eres
desde siempre.
Es un blog para guardar todo lo que escribo y se me ocurre sin ninguna pretensión.
Te pensaba
pero no te veía,
te imaginaba
pero no sabía
como serías,
ahora ya lo sé.
Te miro,te siento
y algo pienso
muy raro y es,
que me parece
que sé como eres
desde siempre.
Una estrella cercana
brilla con luz propia.
Quiero, desde mañana,
mostrarte lo que siento.
La canción con su melodía
copia la letra el viento
que sopla en tu alma,
tu sonrisa traspasa
la piel y el ansia calma,
pero mañana, pienso,
qué duda te puede llegar.
¿Cómo te podré ayudar?
Saeta de colores
es tu bello canto ,
canto de amores
sujeto en tu manto.
Tengo la esperanza
que los fulgores
de tu clásica danza,
llenen las mañanas
de los esplendores
que alegran tu alma,
y los dos corazones
que te acompañan.
¿No sé si tú eres,
en esta noche,
quién pareces?
¿Eres un derroche
de alegría pura,
un impuso breve,
un claro de luna?
Habla o desaparece.
Estás en mi mente
y no puedo despertar,
verte un momento
quiero a plena luz,
ver si por fin eres tú
y después descansar.
El agua pasa entre mis manos,
el tiempo también pasa
dejando huella en nuestros días.
Pasan los meses y los años
y también dejamos huella
e influencia en personas queridas,
que nos conservarán en su memoria,
y así se mueve la noria de la vida.
No moriremos mientras nos recuerden
y haya un testimonio de nuestro paso.
Cuando miro tus ojos
y tú miras los míos,
veo un manantial puro
que brilla, al fondo limpio,
y me sumerjo en tu mirada
que me llena de gracia.
No he visto unos ojos jamás
tan brillantes, tan cristalinos.
Mirada pura como la tuya
que me susurra ternura,
tan inocente, no la vi nunca.
Queridos Reyes Magos.
Como sabéis hasta hace pocos meses era un viejo huérfano de nieto, un viejo pero no abuelo, y cuando pensaba que ya no iba a ver en mi casa a ningún bebé de mi sangre, hicisteis el milagro y en el mes de octubre a la salida del verano pasado, antes de llegar los fríos, cuando las hojas se desprendían de los árboles dejándolos desnudos. tuve la noticia más bonita que podía desear, un bebé estaba encargado. Ya sabéis el temblor de piernas y la alegría tan grande que tuve, no me lo podía creer, pero sí, era verdad, los futuros papás me enseñaron la ecografía y allí se distinguía una figurita difusa que era él, el deseado.
Por fin, el 18 de Abril, nació un bebé, mi nieto Diego. Con sus cosillas fue creciendo, hasta el día de hoy que tiene ocho meses. Es un niño muy activo, cariñoso, guapo, por supuesto, que no extraña a ninguna persona que se acerca.
Cuando lo cojo noto el calor de su cuerpo que me transmite una sensibilidad especial y una sensación de que algo mío también se personifica en él y la comunión de la vida trasciende en el espacio y en el tiempo, el lugar se funde en una esperanza de futuro.
Queridos Reyes, para este año sólo os pido tiempo. tiempo para verlo crecer, para acompañarlo lo más posible, tiempo para abrazarlo, tiempo para hablar, tiempo para estar presente en su crecimiento como persona, tiempo para desarrollarme como persona, yo también a su lado, como abuelo.
En la confianza que seréis condescendientes conmigo y me concederéis mi petición como asunto personal, pero con trascendencia social, para que todos los abuelos del mundo puedan disfrutar de sus nietos y con su buen ejemplo perdure una sociedad mejor, les deseo, Majestades, una feliz Navidad.